La asociación destaca el descenso del gasto en cenas e, incluso, dice que «hay clientes que regatean en las comidas»
Los hosteleros de Tazones no están nada satisfechos con la recientemente terminada temporada de verano. Así se desprende de la valoración realizada por Gloria Caveda, secretaria de la asociación de hosteleros de la localidad pesquera, quien calificó la temporada estival de «floja». Julio fue, en su opinión, el peor mes.
La asociación de hosteleros de la localidad pesquera no quiso ofrecer datos concretos sobre los resultados que han registrado sus establecimientos durante estos meses, pero Caveda sí aseguró que, «trabajando lo mismo o más que en temporadas anteriores, hemos obtenido peores resultados económicos». Esto es, menos beneficios.
La secretaria del colectivo explicó que los hosteleros «hemos notado menos afluencia de público durante todo el verano, sobre todo en julio, ya que, en agosto, podemos decir que se cubrió bien».
Caveda aseguró que, a este descenso en el número de clientes, hay que sumarle que ya no se consume como en años anteriores. «Donde antes la gente pedía para comer bugres, ahora pide sardinas», indicó la secretaria, quien señaló a la crisis económica como principal motivo de este descenso en el consumo. «En los establecimientos hemos notado que la gente se gasta menos dinero en comidas y algunos, incluso, regatean», añadió la secretaria de los hosteleros de Tazones.
Caveda asegura que este año han apreciado un cambio de tendencia en el los gustos de los clientes. «Ahora ya no importa tanto la calidad, la gente en lo que se fija es en el precio», apunta.
Similar en los alojamientos
La asociación de hosteleros de la localidad pesquera afirma que donde más se ha notado el descenso del gasto ha sido por las noches. De hecho, la franja nocturna está comenzando a tener la categoría de «desaparecida» para los restaurantes. Especialmente vacías estuvieron el fin de semana de Fiestas del Portal, donde los establecimientos apenas registraron actividad.
Este descenso en el consumo también ha afectado de una manera muy similar a los alojamientos de la villa pesquera. En los hoteles, pensiones y casas rurales de la localidad se ha registrado un menor número de reservas y las estancias han sido de menor número de días que en años anteriores.
fuente/elcomerciodigital.com/