La consejera de Cultura entrega a los alcaldes de nueve concejos las copias digitales del Catastro de Ensenada.
Más de 20.000 personas participaron el pasado fin de semana en la primera «Noche blanca» de Asturias, una iniciativa que extendió sus actividades culturales, con gran respaldo popular, por Oviedo, Gijón y Avilés. Las tres localidades aglutinaron un amplio despliegue de música, danza, pintura y fotografía, primer eslabón conjunto a la Capitalidad Cultural Europea de 2016.
La consejera de Cultura, Mercedes Álvarez, afirmó, ayer, durante la presentación del Catastro de Ensenada, que una de las mejores sorpresas de la noche fue la gran respuesta de público a la totalidad de las actividades programadas. Como muestra citó los 1.824 visitantes -récord histórico- que pasaron por el Museo de Bellas Artes de Asturias durante las cuatro horas nocturnas que permaneció abierto. «Ha sido un comienzo adecuado y un éxito compartido para la candidatura de la Capitalidad», aseguró.
La responsable de Cultura agradeció la entrega del público en las tres ciudades y en todos los actos, «que ha sido sobresaliente», dijo.
La «Noche blanca» supuso una inyección de estímulo para las galerías de arte, con un éxito de público que superó las mejores expectativas. A juicio de Mercedes Álvarez, que hizo referencia a la necesidad de ampliar la participación al conjunto de los organismos culturales en próximas convocatorias, la colaboración de las salas de arte, y el éxito de sus iniciativas, «muestra la importancia esencial de la participación civil en las propuestas culturales». Ante la respuesta ciudadana, la Consejera no alberga dudas de que la «Noche blanca» debe tener continuidad en futuras ediciones. «La última experiencia ha demostrado la madurez de la vida cultural asturiana», destacó.
Los alcaldes de Allande, Illano, Pesoz, Taramundi, Villanueva de Oscos, Villaviciosa, Bimenes, Cabranes y Amieva asistieron ayer en Oviedo a la presentación, por parte de la consejera de Cultura, de la digitalización de las «respuestas particulares» del Catastro de Ensenada. Considerado una de las fuentes documentales básicas para conocer la realidad española de la Edad Moderna, el catastro es una encuesta exhaustiva, elaborada a partir de 1749, y surgida dentro de un proyecto de reforma fiscal de la Corona de Castilla, que pretendía desarrollar un sistema fiscal moderno, donde cada ciudadano pagara de manera proporcional a sus ingresos.
Aunque este sistema no llegó a aplicarse nunca, el catastro se ha convertido en una radiografía minuciosa de la situación en la que se encontraba España a finales de la Edad Moderna, y sus datos son considerados por los historiadores como muy fiables debido a la propia finalidad con la que fueron recogidos: justificar la situación en la que se encontraba la economía de un lugar.
El Catastro de Ensenada se organiza en dos grandes apartados: las respuestas generales y las respuestas particulares. Las primeras han venido siendo objeto de atención por parte de los estudiosos desde hace muchas décadas y han sido digitalizadas por el Ministerio de Cultura a partir de la documentación conservada en el Archivo de Simancas. En Asturias, existe en la actualidad un proyecto del Ridea para transcribir el conjunto de estas respuestas, concejo a concejo.
Menos difusión han tenido las respuestas particulares, en lo que tiene mucho que ver su dispersión y extensión, ya que en concejos como Villaviciosa comprende hasta 24 tomos. El catastro estuvo depositado en la Delegación de Hacienda de Oviedo hasta su destrucción en 1934. En la actualidad sólo se conservan las copias depositadas en los concejos ya citados, cuya digitalización se inició en 2007 a través del Archivo Histórico de Asturias, con una inversión de 70.000 euros.
Mercedes Álvarez hizo entrega a los alcaldes de las copias digitales del catastro correspondiente a sus concejos.
fuente/lne.es