Archive for Enero, 2010


La rula de Tazones subastó el año pasado casi 14.000 kilos, un 37% menos que en 2008

Viernes, Enero 29th, 2010 Comments Closed

La andarica fue la especie más vendida: más de cuatro toneladas a un precio medio de 9,95 euros el kilo .La rula de Tazones subastó en 2009 un total de 13.484 kilos, lo que supone un descenso del 37% respecto a los 21.317 vendidos en el año anterior. Según las estadísticas realizadas por la Dirección General de Pesca del Principado de Asturias, la lonja maliaya también ha recaudado menos dinero que en el ejercicio anterior, aunque en este apartado el descenso no ha sido tan brusco.
Mientras en el año 2008 se alcanzaron los 204.704 euros, en 2009 se llegó a los 190.385 euros, un 7% menos.
Por especies, las más demandada de todas fue la andarica, con un total de 4.079 kilos rulados, que alcanzaron un importe de 40.592 euros y un precio medio de 9,95 euros el kilo.
Esta cifra supone un récord para la rula maliaya ya que en los últimos cinco años nunca se habían subastado cantidades similares de crustáceo. De hecho, en 2.008 se subastaron 2.526 kilos y en 2.007, 2.952. Bastantes menores son las cantidades ruladas en los años anteriores.
Tras las andaricas, el producto que más se ruló en la lonja de Tazones fue el centollo con un total de 2.242 kilos subastados de este crustáceo que alcanzaron un importe total de 34.442 euros. El precio medio por kilo se situó en los 15,36 euros.
La almeja fina, la tercera
La almeja fina fue la tercera en cantidad rulada, con un total de 1.407 kilos, como en el importe obtenido, alcanzando los 27.299 euros. El precio medio de un kilo de ese molusco en la rula de Tazones se situó en 2009 en los 19,39 euros.
El bogavante y las navajas también estuvieron entre las más demandadas el pasado año. La lonja maliaya subastó 511 kilos de la primera, que alcanzaron un importe de 13.928 euros, mientras que de la segunda se rularon 869 kilos, que supusieron 15.677 euros. El precio medio de un kilo de bogavante se situó en 27,21 euros; el de las navajas, 8,02.
En cuanto a los pescados, al igual que en 2008, la especie que más se vendió en Tazones fue el pixín. Según los datos de la Dirección General de Pesca, en 2009 se rularon 1.158 kilos, lo que supone un importe de 7.773 euros.
El precio medio del kilo de rape el pasado año quedó fijado en los 6,71 euros.

fuente/elcomerciodigital.com/

Carlos V desembarcó en Tazones

Viernes, Enero 22nd, 2010 Comments Closed

En lugar de emparedar la piedra del Cahiz habría que potenciar el recuerdo de un hecho histórico para promocionar el turismo.

JOSÉ ANTONIO MADIEDO ACOSTA
PRESIDENTE DE LA ASOC. ESPAÑOLA DE LA MARINA CIVIL Hace unos meses, advertía en este mismo diario que las obras que se iban a realizar en el puerto de Tazones podían sepultar la histórica piedra del Cae, sobre la que con toda probabilidad puso pie en tierra Carlos V en su primer viaje a España. Desdichadamente la piedra del Cahiz ha sido emparedada por los bloques que se han tirado contra el espigón de Tazones.

Un desembarco evidente

Existen fundadas razones para afirmar que Carlos V desembarcó en Tazones y que como proclama la tradición popular pusiese pie en tierra española sobre esa simbólica piedra.

Tanto Laurent Vital, improvisado cronista del viaje, como Pierre Boissot y Pedro Mártir de Anglería, que vivieron en aquella época y testigos excepcionales de estos hechos, coinciden en señalar que Carlos V desembarcó en Tazones. También son de esa misma opinión Menéndez Pelayo y otros muchos autores más próximos en el tiempo.

De los primeros, es sin duda Laurent Vital quien aporta el testimonio más extenso y detallado sobre la travesía náutica que Carlos V realiza desde del puerto flamenco de Flessinga (actualmente Flushing) al puerto asturiano de Tazones.

Después de haber realizado un detenido análisis de los relatos de Vital, y una vez realizadas las oportunas ponderaciones de los mismos, he llegado a las siguientes conclusiones:

En primer lugar, carece de fundamento afirmar, como lo hace, entre otros, Cavanilles al referirse al viaje de Carlos V, que «una tempestad lo arrojó a las costas asturianas», puesto que la flota real navegaba con buen tiempo varios días antes de fondear frente a Tazones. Tanto es así que el viaje se prolongó más de lo previsto inicialmente debido no a los temporales, sino a las sucesivas calmas que dejaron flácidas las velas.

En segundo lugar, hay que precisar que la decisión de fondear en Tazones fue tomada por el rey en persona, después de haber escuchado el consejo de los nobles que le acompañaban. En ese momento, la flota real, integrada por 40 grandes barcos y varias embarcaciones auxiliares, se encontraba a unas 20 millas de Tazones y a la vista del macizo del Sueve.

En tercer lugar, una vez que se decide arribar a Tazones se ordena arriar la falúa -embarcación- que había de llevar al rey a tierra, lo que demuestra que se había previsto el desembarco en el mencionado fondeadero.

En cuarto lugar, Vital no deja margen a las dudas en cuanto al punto de desembarco. Después de relatar cómo los lugareños temían por sus vidas cuando vieron aproximarse aquella inmensa flota -para ellos desconocida- y cómo cuando estuvo más cerca sintieron un gran alivio al ver que en las velas lucían imágenes reales inconfundibles y cómo largaron las anclas frente al puerto pesquero y arriaron las velas muy cerca de tierra, prosigue: «Y hecho esto, el Rey, su señora hermana, todas las damas y doncellas y también los grandes dignatarios y señores entraron en esa gran barca». En otras palabras, desembarcaron en Tazones. Su relato continúa: «Y entonces, a fuerza de remos, siguieron hacia tierra».

¿Dónde puso pie en tierra el rey?

Resueltas las posibles dudas sobre el desembarco en Tazones, queda ahora preguntarse si Carlos V puso pie en tierra en Tazones, en un punto intermedio de la ría, en la Villa (Villaviciosa) o quizá saltó a tierra en Tazones y continuó viaje por tierra hasta Villaviciosa.

Pues bien, la respuesta no es sencilla, porque Vital se encarga de complicarla.

Por una parte nos transmite: «Y aunque a un cuarto de legua había una aldea y un puerto llamado Tazones, esto no obstante, no arrumbaron allí, a causa de que era un lugar demasiado malo para alojarse en él tanta gente importante, y a causa de que a dos leguas había una buena villita».

Es evidente que la opción de alojarse en Tazones queda descartada desde un primer momento, pues no era más que una humilde aldea de pescadores. Así lo viene a confirmar, con relativa aproximación, el padrón de Oles y Tazones del año 1578, en el que hay registradas muy pocas personas. Sin embargo, lo que no niega Vital, sino que por el contrario lo afirma, es que varias de las personas que acompañaban al rey pusieron pie en tierra en Tazones y anunciaron la llegada del rey. Algo muy significativo. Éstas son sus palabras:

«Entonces, varios de nuestras gentes, que hablaban muy bien castellano, se pusieron en tierra y anunciaron a los del país la llegada de dicho señor Rey». Este dato confirma que sí pisaron tierra en Tazones. Y, naturalmente, lo harían sobre la piedra El Cahiz o El Cae porque no había otro muelle o atraque practicable en toda la orilla de rada próxima a Tazones. Esa forma de proceder sería la más razonable, puesto que abordar la bocana de la ría con la noche encima, sin práctico, sin cartas de navegación o portulanos fiables, con el rey, varias damas y nobles a bordo, e intentar sortear los bancos de arena del interior de la ría, sin balizar, a base de remos y luchando contra la corriente de marea entrañaba demasiado riesgo.

Es muy significativo también que Vital no dejase constancia en parte alguna de su crónica de que el rey hubiese desembarcado en Villaviciosa o en cualquier otro paraje de la ría. Se limita a precisar que el rey no llegó a Villaviciosa hasta altas horas de la madrugada.

Así pues, habrá que rendirse ante lo evidente y reconocer que Carlos V desembarcó en Tazones, y con toda probabilidad puso pie en tierra sobre la histórica piedra del Cahiz, que lamentablemente ha sido profanada, como lo fueron en su momento los restos del muelle de Huetes, que fue probablemente el primer «puerto» que hubo en Villaviciosa.

Tazones lugar histórico

Celebrar con la solemnidad que merece el histórico desembarco de Carlos V sería una buena forma de promocionar el turismo en la zona. Para ello nada mejor que recuperar y adecuar esa piedra y su entorno, dándole la importancia histórica que merece. En el faro de Tazones, como uno de los lugares desde los que se pudo realizar el avistamiento de la flota real, se debería crear un pequeño museo en el que se muestren maquetas de los barcos que integraban aquella flota, cartas, instrumentos náuticos, vestidos, armas y rutas seguidas. Se debería recrear y potenciar el desembarco, como lo hizo hasta su muerte ese gran personaje que fue Aurelio Nava. Todo ello redundaría en beneficio de Villaviciosa, de Tazones y de toda Asturias.

fuente/lne.es/

El nuevo plan de la ría propone crear un carril-bici que una la Villa y El Puntal

Martes, Enero 12th, 2010 Comments Closed

El documento recomienda que la senda «mantenga el menor contacto posible con la carretera».

La creación de una senda cicloturista que una la Villa y El Puntal. Esa es una de las propuestas que recoge el documento de prioridades de la revisión del Plan Especial de Protección Paisajística de la Ría de Villaviciosa, que actualmente se encuentra en exposición pública hasta finales de mes en la sala subterránea del teatro Riera.
Este documento elaborado por la Dirección General de Urbanismo, que también ha asumido su coste, afirma que, pese a ser la ría un espacio protegido, «debe intentar encontrarse un tratamiento adecuado para un hipotético carril-bici entre la Villa y El Puntal» e integrarlo en el futuro documento de revisión del citado plan. Al respecto del trazado de esta senda, el redactor señala que debe mantener «el menor contacto posible con las carreteras N-632 y VV-5», aunque apunta a que, al menos en una tercera parte del recorrido, este contacto existirá.
También adelanta que será necesario ensanchar el trazado actual en varios estos puntos, con el consiguiente aumento de los costes.
Como complemento a esta actuación, el documento de prioridades considera necesario reducir la velocidad máxima permitida entre El Puntal y la Villa a 40 kilómetros por hora. Además propone que se vayan adoptando medidas que desvíen el tráfico entre la capital del concejo y Tazones por el interior, «bien mejorando la traza de la carretera del Gobernador, bien creando una nueva vía».
Demanda vecinal
La sendas y equipamiento similares son actuaciones demandadas por los vecinos de Villaviciosa. De hecho, en una encuesta encargada por el Ayuntamiento, el pasado otoño, el 74,3% de los vecinos consultados se mostraban a favor de la implantación de carriles bici en la localidad.
Para la asociación Cubera, que lleva apoyando esta demanda vecinal desde hace más de veinte años, «es importante que el nuevo plan acepte la inclusión de un carril-bici hasta El Puntal que haga también la función de senda peatonal».

fuente/elcomerciodigital.com/